Rodrigo de Cabredo ; Antonius de Egana (Ed.)

Confession and repentance of a Peruvian woman accused of sacrificing animals and children in Andahuaylas (1600)

A otra india la cogió esta voz a diez leguas de adonde estaban los Padres, de donde se despachó; y posponiendo la dificultad de las punas y cerros y el de dejar su casa y preparándose algunos días para la confesión, se halló que había diez años que era idólatra, adorando al sol, luna y estrellas, y ofreciendo sacrificios de animales para sí y para otra india, su parienta, a quien había nacido un hijo de pies, y consultó un hechicero, el cual dijo era la criatura hijo de Santiago, que así llaman al rayo, y le ofrecieron la criatura, sacrificando dos animales, haciendo sus ceremonias antiguas. Esta pobre india estuvo muchos años mal amistada con un indio y mató tres criaturas por orden del hechicero, y finalmente la tenía el demonio tan a su mano que siempre que se confesaba la ponía grandes temores y hacía encubriese estos pecados. Vino la luz del Señor y diole dolor y lágrimas y tiempo para confesarse generalmente y, pidiendo una disciplina y rosario con deseo de enmendarse, se volvió a su pueblo. Bendición al Señor qui dedit potestatem talem hominibus.

in: Monumenta Peruana (Letter from Rodrigo de Cabredo to Claudio Acquaviva), Rome, 1981, vol. 7, pp. 71-72

: , 1600.




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Gregorio Cisneros SJ; Antonius de Egana (Ed.)

Una india que estava en mal estado, por castigo dél permitió Nuestro Señor que se le pudriesse la mitad del cuerpo y con desseo de la salud, consultó cantidad de echiceros, los quales, como a alma dexada de la mano de Dios, la hicieron hacer muchas idolatrías; uno la aconsejó truxesse coca, sebo de carnero, amollo, y differentes géneros de maízes, que es su trigo, y mascado y molido, la enplastó todo el cuerpo, diciendo sanaría con aquel remedio. Otro la hizo llevar a su marido a qüestas a una puna, adonde la dixo adorasse a un cerro y la hiciesse sacrifficio. Ella, aflixida con la enffermedad y engañada del demonio, le adoró, y mandándola el echicero sacrifficar un cuy, no quisso porque cargaron della grandes temores de la grande offensa que a Dios hacía. Mas acabósse esto con su marido, el qual, hincado de rodillas con el hechicero, sacrifficó dos animales y hicieron otras supresticiones, pidiendo a la guaca y cerro salud para la enfferma, la qual, como no la alcançase, consultó otro demonio en figura de indio. Este hiço comprasse una llama, ques un carnero de la tierra, y mandó que la cubriessen con sus vestidos y se tendiesse encima, y al cabo la sacrifficó al demonio degollándola, diziendo a la enfferma que no moriría, porque abía muerto aquel animal en su nombre,

in: “Monumenta Peruana (Letter from Gregorio Cisneros to Claudio Acquaviva), Rome, 1974, vol. 6”

: , 1599.

Rodrigo de Cabredo; Antonius de Egana (Ed.)

Bien diferente exercicio del que hazia un indio en su casa, el qual no acudia a la iglesia, y entrando en su casa para llevallo a Missa, que avian tocado a ella, le hallaron que estava sacrificando una huaca, la qual era de piedra con figura de un indio antiguo vestido de un tocapo, que entre ellos era la vestidura rica, estava puesta esta figura en un altar y delante un brasero en el qual se quemaba sebo, y la sangre de cuies, que, como dixe, son unos animalejos a manera de conejos pequeños que ellos estiman mucho, asperejando todo el aposento con su vevida. El indio se turbó y siendo descubierto, manifestó tenia esta huaca mucho ganado en la puna, que era suyo, y muchas indias solteras que se ocupavan en su servicio, hilando para ofrecerle, acudiendo y reverenciando mucha gente esse ídolo, el qual le venía a esse pobre por herencia de sus padres. Castigóse el auctor y el provisor de aquel distrito repartió el ganado para la iglesia, quemando aquella casa para exemplo de los demás, y en ella y en la cuadra della está puesta una cruz en el lugar donde estava puesta la guaca. Los Padres acudieron al remedio del alma del indio, con el qual tubieron largos razonamientos y después de averle predicado, se confessó dos vezes y arrepintió de su peccado y pidiendo una disciplina, se azotó, y muy alegre volbió diciendo que si fuesse menester haría más penitencia, y con esso y un rosario y estar algunos días deprendiendo la dotrina christiana, se fue muy consolado y contento esse indio ganado para su criador.

in: “Monumenta Peruana (Letter from Rodrigo de Cabredo to Claudio Acquaviva), Rome, 1981, vol. 7”

: , 1600.

Rodrigo de Cabredo; Antonius de Egana (Ed.)

Tenía el demonio infeccionado todo este distrito con quatro guacas llamadas Mallofiaja, Pito, la Gran Xurimana, Cacyamarca sin otras muchas y manantiales etc, reverenciando a muchos y diferentes ídolos y lugares señalados por alteza, como paresiera por estos exemplos: una pobre alma adoró una destas guacas treinta vezes, sacrificando cinco animales, ofreciendo por una necessidad que tenía cebo mollo saa, y finalmente por medio de un hechizero dio tanbién un hijo suyo recién nacido y antes de ser christiano le puso un tiesto con unos huesos y se lo entregó al hechizero para que la primera vista deste mundo y la entrada en él fuesse ofrecerle al demonio; lo qual se hiso por él diziendo iva en lugar de su padre, y a este desventurado, por quemársele la casa, persuadió el hechizero sacrificase al demonio una llama, que es carnero de la tierra, con las cenizas de su cassa lo qual hizo; mas el indio, compungido de su peccado y hiriéndose los pechos, pidió misericordia y afeándole la gran ofensa que a Dios avía hecho y lo que le convenía hazer penitencia para aplacar su ira con voluntad y deseo de su salvación, la hizo, y por este medio se reconcilió con su criador, dándosele un rosario, imagen y diciplina con que satisfaciese por sus culpas y Nuestro Señor le recibió como padre, según piadosamente se puede entender lo hizo con otro que, aviendo adorado el sol y la luna, pidiendo le guardase en cada mes en paz y en salvo, ofreciendo al demonio cuis, piedras a su modo.

in: “Monumenta Peruana (Letter from Rodrigo de Cabredo to Claudio Acquaviva), Rome, 1981, vol. 7”

: , 1602.